|
Había caído el
negro velo de la noche
Salpicado
de plateadas
estrellas,
Cuando entró el amor
abrúptamente
A dos ansiosos y
solitarios corazones que triste palpitaban en sus pechos.

Hacía
falta de los
sentimientos
Y de algunas apropiadas acciones
para que el
conjunto fuera
perfecto. El amor
sería el encargado de darles
paso
para
que llegaran en su debido tiempo.

Ansiosa una de las
miradas
se encontró
con otra un tanto
nerviosa.
Los corazones ya agitados
comenzaron un ligero
palpitar, A
punto de desbordarse de amor.

Dos leves y dulces sonrisas
a los labios asomaban nerviosas, invitándose
uno al otro a un
beso...
Mientras los cuerpos se
estrechaban
en un
largo
y estrecho abrazo.

Se le abrió el paso a las caricias,
Que
daban rienda suelta a sus
deseos
Un beso llegaba tras
otro,
Y los últimos que
llegaban iban siendo
mucho más apasionados...

El amor dio paso al deseo y a la
pasión
Haciendo a los cuerpos
estremecerse.
quedando los dos entrelazados
y
abrasados en la llama de la pasión.

Finalmente llegó la
satisfacción
Los cuerpos ya estaban exhaustos
Los corazones ya más
serenos,
Las miradas llenas de amor y ternura.

Seguían en el mismo
abrazo,
acompañados de los besos y las
caricias.
El amor había logrado su cometido,
Había logrado el complemento
perfecto
El amor llegó para quedarse...
Por Miriam (Leona1999) Copyright ©
|